De diestro a lilon las torres que moros las han
Passo par alcobiella que de castiella fines ya
La calçada de quinea yua la tras passar
Sobre nauas de palos el duero ua pasar
Ala figeruela myo çid iua posar
Vanssele acogiendo yentes de todas partes
Y se echaua myo çid despues que fue çenado
Vn suenol priso dulçe tan bien se adurmjo
El angel gabriel a el vino en sueño
Caualgad çid el buen campeador
Ca nunqua en tan buen punto caualgo varon
Mientra que visquieredes bien se fara lo to
Quando desperto el çid la cara se santigo
Sinaua la cara a dios se acomendo
Mucho era pagado del sueño que a soñado
Otro dia mañana pienssan de caualgar
Es dia a de plazo sepades que non mas
Ala sierra de miedes ellos yuan posar
Avn era de dia non era puesto el sol
Mando uer sus yentes myo çid el campeador
Sin las peonadas e omnes valientes que son
Noto trezientas lanças que todas tienen pendones

de diestro Alilón las torres, que moros las han,
passó par Alcobiella, que de Castiella fin es ya,
la calçada de Quinea ívala traspassar,
sobre Navas de Palos el Duero va passar,
a la Figueruela mio Çid iva posar,
vánsele acogiendo yentes de todas partes.
Í se echava mio Çid después que fue çenado,
un suéñol' priso dulçe, tan bien se adurmió,
el ángel Gabriel a él vino en sueño,
-Cavalgad, Çid, el buen Campeador,
ca nunqua en tan buen punto cavalgó varón,
mientra que visquiéredes, bien se fará lo to.-
Quando despertó el Çid, la cara se santigó,
sinava la cara, a Dios se acomendó,
mucho era pagado del sueño que á soñado.
Otro día mañana piensan de cavalgar,
és día á de plazo, sepades que non más,
a la sierra de Miedes ellos ivan posar.
Aún era de día, non era puesto el sol,
mandó ver sus yentes mio Çid el Campeador,
sin las peonadas e omnes valientes que son,
notó trezientas lanças, que todas tienen pendones.

on the right the towers of Alilón, which the Moors hold,
he passed by Alcobiella, which is now the end of Castile,
he crossed the Quinea road,
he crosses the Duero at Navas de Palos,
in Figueruela my Cid made camp,
people from all parts are coming to join up with him.
My Cid lay down there after he had supper,
a sweet sleep came over him, he fell asleep so deeply,
the angel Gabriel to him came in a dream,
-Ride, Cid, the good Campeador, for never
at such a fortunate moment rode any man,
as long as you live, everything will turn out well.-
When the Cid awoke, he made the sign of the cross on his face,
he blessed himself on his face, he commended himself to God,
he was very pleased about the dream he has dreamt.
Early the next day they set out to ride,
that day only remains before the deadline, mind you not one more,
in the mountains of Miedes they stopped to camp.
It was still day, the sun hadn't set,
my Cid the Campeador ordered his people reviewed,
without the foot soldiers and brave men who are there,
he counted three hundred lances, all of them with pennons.
commentary: vv. 0404-0440
Subscribe to iTunes podcast